
Preparar una boda ya da bastante trabajo como para que la luna de miel sea otra fuente de estrés. La buena noticia es que, con algo de antelación y las decisiones en el orden correcto, se organiza con calma.
Cuándo empezar a planificar
Lo ideal es empezar a hablarlo entre seis y nueve meses antes, sobre todo si pensáis en destinos lejanos o en fechas de mucha demanda. Así hay margen para elegir vuelos y alojamientos, revisar documentación y, si hace falta, vacunas.
Primero el estilo, luego el destino
Antes de mirar mapas, poneos de acuerdo en qué tipo de viaje os apetece:
- Relax total: playa, buen alojamiento y poco más. Maldivas, Mauricio o el Caribe encajan aquí.
- Aventura y paisaje: safari en Tanzania, Islandia, Costa Rica.
- Cultura y ciudad: Japón, Nueva York, una ruta por Italia.
- Combinado: unos días de ciudad o naturaleza y cierre en la playa, como Tailandia con sus islas o Tanzania con Zanzíbar.
Cómo repartir el presupuesto
Los vuelos de largo radio y el alojamiento suelen llevarse la mayor parte. Nuestro consejo es no recortar en las noches que más vais a disfrutar (por ejemplo, las de playa al final) y ser más prácticos en las de paso. También merece la pena reservar una parte para experiencias: una cena especial, una excursión privada.
Detalles que conviene dejar atados
- Documentación: pasaportes en vigor con la validez que exija el destino, y visados o autorizaciones si hacen falta.
- Nombres en los billetes: tal y como aparecen en el documento con el que vais a viajar.
- Seguro de viaje con buena cobertura médica y de cancelación.
- Avisar de que es vuestra luna de miel: muchos alojamientos tienen detalles para recién casados.
- Días de margen entre la boda y el vuelo, si es posible. Lo agradeceréis.
Salir desde Tenerife
La mayoría de destinos de luna de miel requieren al menos una conexión. Elegir bien el punto de enlace y el margen entre vuelos hace el viaje mucho más cómodo, sobre todo a la ida.
En Viajes Parque organizamos lunas de miel a medida. Venid a vernos a Santa Cruz o a Tegueste, contadnos cómo os imagináis el viaje y nos ponemos con ello.
¿Lo preparamos juntos?
Cuéntanos qué tienes en mente y te respondemos con una propuesta a tu medida.
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